PRE-MATRIMONIAL

Se acercan ustedes a la Parroquia porque quieren recibir un Sacramento: el Sacramento del Matrimonio.

























Y esta decisión que ustedes hoy toman, seguramente la han madurado durante un tiempo razonable. Una decisión, llena de gozo y compromiso por mantenerla siempre.
Van a recibir un Sacramento que los va a hacer a los dos verdaderos signos del Amor de Cristo por su Iglesia. Sí, así como lo pueden hoy leer.
No es simplemente una "bendición", un "trámite", es en verdad un verdadero y maravilloso don que van a recibir de Dios en la mediación de la Iglesia.
Por eso, se han preparado y nosotros humildemente ahora que se han acercado queremos ayudarles en su última preparación.
Lo primero que deben hacer entonces es anotarse en la Secretaría Parroquial para reservar la fecha que ustedes desean. No se olviden que van a recibir un Sacramento y la Parroquia toda también tiene que prepararse. Por eso, en Secretaría establecemos fraternalmente esa fecha.
       
A continuación los van a invitar a una jornada de "preparación inmediata". En esa jornada van a compartir el "misterio" que van a recibir, con charlas, "encuentros compartidos" y un "fraterno estar entre todos" y para que lleguen mejor a este encuentro les van a entregar dos cuadernillos:

1. Está el contenido de las charlas que van a recibir ese día. Al final de las charlas tendrán dos o tres preguntas que ustedes tendrán que responder (Ver en Apéndice el Cuadernillo    Nº 1). Lo mejor sería que lo lean juntos porque de esta manera podrían crecer mucho.

2. Un cuadernillo con lo que se va a usar en ese día. También tendrán que leerlo porque lo van a aprovechar mucho más. (Ver en Apéndice el Cuadernillo Nº 2)
Esta jornada que está guiada con mucha generosidad por matrimonios de nuestra Parroquia culminará con una pequeña celebración en el llamado "Camarín de San José". Allí compartiremos con el Párroco la Palabra de Dios y haremos un pequeño signo -anticipo del mismo Sacramento-.
Esta jornada, habitualmente se hace el cuarto sábado de cada mes en el horario de 10 a 17hs. No se olviden que hay que concretar qué sábado van a venir en la Secretaría.
       
Después de esta jornada tendrán un encuentro con el Párroco, donde harán lo que se llama el "expediente matrimonial". Van a ser citados por la Secretaría y ese día deberán venir con los certificados de Bautismo actualizados (es decir: sacados con menos de 3 meses de antigüedad), y con dos testigos que no sean parientes y que sean creyentes, preferentemente católicos.
En esa charla con el Párroco ustedes prepararán la misma celebración: podrán elegir las Lecturas del Sacramento, practicarán el momento del consentimiento y podrán hacer la oración de los fieles. En fin, prepararán ese momento y también, idealmente, se podrán acercar al Sacramento de la Reconciliación.
¿Saben qué importante que es que ustedes que quieren lucir bien, también estén bien en el corazón, o sea, reconciliados con Dios y con la Iglesia y así también con ustedes mismos y entre ustedes mismos?

PD: Todo el tema de las flores, fotógrafo, música, coro, lo arreglan siempre en la Secretaría, preferentemente con el Sr. Luis.

Y ahora sí entramos de lleno en la misma celebración.
       
El novio va a llegar 15 minutos antes junto con los padrinos a la Sacristía. Y la novia llega al atrio del Templo 5 minutos antes de lo previsto para poder entrar puntualmente. Saben que esta puntualidad es un signo de respeto y por eso lo pedimos sin concesiones, porque de otra manera lo único que van a lograr es "afear" y achicar su propia celebración.
       
Pero entremos en la celebración.

Hay dos formas de entrar:

1. Los dos novios juntos, porque ellos son los que van a casarse.
2. La novia con el padrino, como se hace tradicionalmente.




















Cada una de las parejas puede elegir. Sepan que no hay problema con los cortejos y eso lo arreglan directamente en Secretaría.

Antes de seguir les quiero llamar la atención sobre la elección de los padrinos. Recuerden que son muy importantes porque tienen que ser los que los acompañen en su propia experiencia de vida, en su propio camino matrimonial.





















Ya hemos entrado y nos encontramos de frente al Altar de Jesús.
Allí con toda reverencia nos ponemos en su Presencia. Presencia del Dios hecho Hombre que nos va a regalar su misma vida. Allí haremos entonces la señal de la Cruz, singo de pertenencia y de fe. Recibiremos luego un saludo y la primera bendición.

De allí pasamos al momento de la Palabra.
Y así haremos un momento de silencio para escuchar, no sólo con el oído, sino principalmente con el corazón. Escuchar la Palabra es llenarnos de la sabiduría que necesitamos para encarar bien la vida que comenzamos y para sentir la suave fragancia del Amor de Dios. Estas lecturas, ustedes pueden elegirlas (Ver en Apéndice en Cuadernillo Nº 3). Van a elegir dos lecturas:
1. Textos del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento. Va desde el número 1 a la 22. Aquí hay que elegir una. La que más les represente.
2. Están los Evangelios -la misma Palabra de Jesús- y elegirán también una.

Para la primera lectura también le podrán pedir a algún amigo o pariente que la lea. Eso lo arreglarán en el día del expediente.



















A continuación el Sacerdote, a partir de la Palabra de Dios, les explicará esa misma Palabra y les tratará de explicar cómo llega hasta la vida concreta de ustedes.
Después llegará el momento en que el Sacerdote en nombre de la Iglesia les preguntará sobre la capacidad y la disposición de ustedes a recibir este Sacramento. Piensen bien estas preguntas, son muy importantes y sería muy lindo que ustedes las reflexionen juntos (Ver en Apéndice el Cuadernillo Nº 4)

Y ahora sí llega el momento culminante del Matrimonio.

Es el momento del consentimiento matrimonial. Sería ideal que ustedes mismos lo lean delante de todos los invitados, aunque si son muy vergonzosos simplemente se les preguntará (Ver en Apéndice el Cuadernillo Nº 5).

Acuérdense que ustedes son los verdaderos Ministros de este Sacramento y el Sacerdote es sólo el testigo privilegiado de la Iglesia que recoge su decisión.
Este es el momento en que ustedes con la gracia de Dios deciden vivir para siempre juntos, creciendo cada día en el amor y en la conciencia gozosa de ser testigos de Dios y de ser comienzo de una familia cristiana en donde los hijos de ustedes recibirán la vida y la fe cristiana "en el Bautismo" de este acto primero del consentimiento.
Ciertamente maravilloso.

Luego el Sacerdote sólo les dirá y les recordará lo que ustedes hicieron: "El Señor confirme…"

Y ahora, ese momento que está lleno de sentido y emoción para ustedes: el momento de los anillos.
















Ustedes saben que es apenas un signo, pero un signo importante. Es un signo de la unión que se establece entre ustedes y de la fidelidad del alma y del cuerpo que se prometen unir para siempre ante Dios, ante ustedes mismos y ante toda la Iglesia que los contempla y acompaña.
El esposo dirá: "Recibe este anillo…" Y coloca el anillo en el dedo angular de la mano derecha de la que es ya su esposa. Y luego la esposa.

Inmediatamente viene la oración de los fieles, que también podrá hacer algún amigo o familiar. En el Apéndice, junto con las lecturas, ustedes también tienen un modelo en el cual inspirarse. De cualquier modo la verán también con el Párroco, por cualquier ajuste que haya que hacer.
Después de esto vendrá una oración muy especial que es la bendición de los esposos, que la Iglesia como buena Madre quiere darles a ustedes que son ya esposos según el Corazón de Cristo y de la Iglesia (Ver en Apéndice el Cuadernillo Nº 6).



















Será luego, si así lo hubiere, el momento de la Comunión. Vale decir, recibir juntos al mismo Señor Jesús, realmente Presente, que los ha unido en santo Matrimonio. Siempre tengan en cuenta que esta comunión tiene sentido si quieren hacerla siempre. Si no, no, porque queda simplemente como un gesto vacío de ese momento.
Pero qué lindo sería que se comprometieran a vivir juntos este momento que han recibido participando juntos de la oración y de la Misa cada Domingo, porque cada Domingo es el día del Señor y así también se hace día del hombre y el día en el cual pueden renovar especialmente el Sacramento recibido.
Luego vendrá la oración del Padrenuestro. La oración que Jesús mismo nos enseña en el Evangelio y que sintetiza todo esto: lo que podemos desear o pedir a Dios.
Y finalmente le rezamos a la Virgen, a la Madre de Jesús y nuestra Madre. A Ella le encomendamos nuestro Matrimonio para que Ella lo proteja como lo hizo con aquel matrimonio de la Boda de Caná.
A Ella le rezamos el Ave María con sus acordes en el órgano.
















Y como siempre, recurrimos a San José, a nuestro Santo Patrono que junto con María y Jesús son el modelo de toda familia.
Con la bendición final ustedes habrán celebrado, espero que gozosamente, este Sacramento.
La salida con el canto les recordará que esto tienen que llevarlo ahora a su vida diaria.


















Y ahora algunos consejos:
Recuerden que en el Sacramento lo más importante es la actitud religiosa de ustedes y no tanto los festejos, ni el vestido, etc.
De esto último pronto se olvidarán; de lo que han celebrado en el corazón común NO.
La novia debe siempre tener en cuenta en cuanto al vestido que estamos en un lugar Santo. También esto vale para las madrinas y para los lectores, aunque debiera valer para todos los asistentes.
Sería lindo que en la invitación a la Iglesia les muestren a sus invitados que van a venir a una celebración religiosa y que eso implica una actitud también religiosa.
Y por último, sepan que toda la Comunidad Parroquial de San José de Flores se ha alegrado y ha rezado por ustedes. Esta Casa de Dios siempre estará abierta para ustedes, para lo que necesiten, y quizá nos encontremos también en la fiesta del Bautismo de sus hijos.

APÉNDICE
FLORES: Las van a traer ustedes, arreglando el momento en la Secretaría.
FOTÓGRAFO: Se les pide que no pasen el límite de las sogas y no prendan sus focos pues hay suficiente luz y permite así el buen desarrollo de la celebración.
MÚSICA: Siempre estará el organista de la Parroquia.
CORO: Pueden contratar el Coro de la Basílica y para ello les entregarán el teléfono de la persona encargada.
Recuerden que respetando estas normas tan sencillas se colabora para una mejor celebración.