¿Quieren que (nombre del bebé) sea Bautizado en la fe de la Iglesia que todos juntos acabamos de profesar?
Después viene el momento más lindo e importante. Sus hijos van a recibir la gracia de Dios, el ser hijos de Dios, el ser miembros de su Iglesia y el don hermoso de la fe, de la esperanza y de la caridad.
Por eso es un momento para vivirlo con una profunda emoción y santidad. Piensen que sus hijos se convierten en los verdaderos templos de Dios. Y así como en este templo de San José podemos admirar toda su belleza, ello no es nada comparado con la belleza del corazón de sus hijos.
¡Qué maravilla de Dios!
A continuación vendrá la unción en la frente a sus hijos: porque ahora son en verdad otros cristos. Por eso se les unge la frente, signo de su "dignidad" de reyes.
Vendrá luego el momento de los padrinos. Se les invitará a ponerse de pie para que tomen conciencia de la gran misión que han asumido. Y el sacerdote en nombre de la Iglesia los acepta como padrinos confiando en la buena elección de los padres.
Irán pasando después a prender un cirio en el Cirio Pascual, el Cirio prendido en la Noche de la Vigilia Pascual y que es el signo de Cristo Resucitado. Con esta luz deben ayudar a los padres en la formación cristiana de sus ahijados.
Después, puestos de pie, con los padres recibirán la confirmación de la misión que reciben:
"A ustedes padres y padrinos, se les confía mantener siempre encendida esta luz. Iluminen a estos chicos, para que ellos caminen como hijos de la luz.
Sepan acompañarlos con su afecto, su palabra, su misma manera de vivir. Que por medio de ustedes Jesucristo los guíe siempre con su luz, y perseverando en la fe, puedan salir un día con todos los santos al encuentro del Señor.
Finalmente, y puestos todos de pie, rezamos la oración de los hijos de Dios y recibimos la bendición final.
Después hacemos nuestra consagración a la Virgen y para ello, si es posible, traeremos una flor que colocarán los padres junto a sus hijos a los pies de la Virgen. Allí se va cantando una canción que habla justamente de esta consagración.
Al final rezamos juntos el Ave María.
El saludo final del sacerdote les quiere recordar que esta Casa donde reciben el Bautismo es la Casa de cada uno, y por ello las puertas están siempre abiertas.
Y es el momento de las pequeñas consignas:
1. Recuerden a sus parientes y amigos que lo que van a vivir en el templo es un momento de mucha gracia y por ello es necesaria una actitud religiosa.
2. No desperdicien este momento tan lindo, sobre todo los padres y padrinos, distrayéndose con los fotógrafos, etc. Tendrán una guía con el cancionero para seguir toda la celebración.
3. Los cantos y las oraciones nos meten en el "misterio de Dios" y por ello en el misterio que significa el Bautismo que estamos celebrando. Por ello es importante el silencio, la oración y el canto.
4. Que los chicos griten es normal. El problema somos nosotros, los adultos.
5. Acuérdense siempre, sobre todo las mujeres, que estamos en un lugar santo y por ello siempre es importante la modestia en el vestir.
6. Los fotógrafos pueden sacar las fotos siempre detrás del lugar señalado. Pero recuerden siempre que no hay que hacer poces artificiales, ni distraer ese momento.
Y al fin sus hijos se van del templo siendo templos del mismo Dios. Cuidémoslos mucho y disfrutémoslos mucho.