Se trata de un órgano de gran valor histórico y litúrgico, que conjuntamente con el de la Catedral de Quilmes, constituyen los único órganos Mascia que se tienen registrados en Argentina.
Este constructor oriundo de Nápoles, construía órganos de este tipo en Italia a principios del siglo XX, habiendo sido famoso durante el siglo XIX.
Su fachada es de gran calidad artística y es típicamente italiana, que guarda una estrecha relación con la arquitectura y estilo artístico del interior del Templo.
En Italia, según he consultado a calificados especialistas, han desaparecido los órganos del 1900 y por esto, este instrumento cobra un valor e interés especial, como un estadio intermedio de la historia del órgano entre el siglo XIX y el XX.
Su estado actual de conservación es bueno, y aconsejo en la medida de las posibilidades efectuar una afinación general o por lo menos de la lengüetería.

Profesor Enrique Rimoldi.
Organista Titular de la Catedral de Buenos Aires.
Breve informe sobre el Órgano de la Basílica San José de Flores