En el año 1878, más precisamente en abril, se hizo cargo de la Parroquia el padre Feliciano de Vita, quien encaró la construcción de un nuevo templo para reemplazar el edificado por Senillosa, ya que por un lado su capacidad no alcanzaba para albergar a toda la gente y además estaba fuera de tono con las grandes residencias que ya se habían construido en los alrededores por parte de las familias acaudaladas de la zona. estas mismas fueron las que colaboraron con generosos aportes al proyecto.
Así el 4 de mayo de 1879 se colocó la piedra fundamental del nuevo templo.
Casi dos meses después, el 23 de julio de 1879, los arquitectos Benito Panuzi y Emilio Lombardo, encargados de la obra, daban por concluidos los planos, colocando los primeros ladrillos del actual templo, y desde entonces los trabajos para la recolección de fondos tuvieron que redoblarse.
La comisión encargada de estos estaba compuesta por las siguientes personas: Ángela Dorrego de Ortiz Basualdo, presidente; Carmen Díaz Vélez de Cano, vicepresidente; Teresa R. Freso, tesorera; Enriqueta Terrero, secretaria; Antonio Marcó del Pont, presidente, Feliciano De Vita, cura vicario, presidente honorario; José Luis Amadeo, tesorero; R. Ruiz de los Llanos y Luis O. Basualdo, secretarios.
El 18 de Febrero de 1883, después de 3 años y 9 meses de lucha continua, la actual Iglesia de San José de Flores era inaugurada y bendecida por Mons. Federico Aneiros, en medio de una gran celebración popular, los padrinos del templo fueron el Sr. Gobernador Dardo Rocha y la Sra. Felisa Borrego de Miró.
He aquí las palabras con que La Prensa del 19 de Febrero de 1883, da cuenta de este acontecimiento:
"No se borrará fácilmente de la memoria del vecindario de Flores la fiesta del Domingo".
"Todo contribuyó a que la ceremonia fuese agradable y espléndida".
"Desde bien temprano el repique de campanas y el movimiento inusitado que se advertía en Flores, daban a entender lo que se esperaba".
"La ceremonia religiosa fue precedida de las naturales impaciencias en un público tan numeroso y que cada vez recibía mayor contingente en tranways, ferrocarriles y carruajes particulares".
"Las bandas de música de artillería, del 7 de línea y del batallón de marina llegaron al pueblo a las 10 y media".
Ya se encontraba alojado en la casa del cura el Arzobispo y se aguardaba solamente al padrino, que lo era el Gobernador, para dar principio a la ceremonia".
"Muy cerca de las doce, la madrina, Sra. Borrego de Miró, acompañada por el Dr. Rocha y la comitiva entraban al templo".
"El interior de la Iglesia ofrecía un aspecto entre juguetón y severo".
"Por una parte una inmensa cantidad de hermosos ramos de flores, que no obstante su fragancia, no podían ocultar el olor a cal húmeda que aún despedían las paredes".
Fue elevada a Basílica menor, el 20 de enero de 1912 por el papa San Pío X, siendo párroco Don Daniel Figueroa, quien decora y embellece el templo tal como hoy lo contemplamos. Asimismo fue en ese año y con tal motivo, que llegaron desde Roma la imagen de Santa Columba, virgen y mártir, y las reliquias insignes que en su interior se conservan, obsequio de Mons. Sardi, obispo de Agnani.
En 1916, el 1° de julio, la Basílica fue dedicada como templo a Dios Nuestro Señor.
En el año del 150° aniversario, el 28 de octubre de 1956, en medio de grandes festejos, la hermosa imagen de San José que preside el altar mayor del templo, recibió la coronación pontificia, por especial distinción del papa Pío XII, siendo párroco Mons. David Auletta, inaugurándose al mismo tiempo el Camarín de San José y el Bautisterio.
Entre los años 1996 y 1997, el Camarín de San José vio acrecentada su belleza por la serie de tres pinturas realizadas por artistas ucranianos y la restauración efectuada.
Este templo casi bicentenario albergó a grandes personajes de las distintas épocas y sobretodo nos sigue convocando a todos los que nos encomendamos al amparo de San José, quien fue y es modelo de paternidad